La Alcaldesa de El Mante, Martha Patricia Chio de la Garza, precisó que después de un año, “y tras problemas históricos de financiamiento y operación”, la Comapa hoy “poco a poco está siendo saneando de fondo”.
Y es que refirió que, recibí una Comapa que solo tenía palas y picos, sin maquinaria, pero hoy el reto es administrarla con mayor orden, pese a que la percepción inicial era que se trataba de una “ rifa del tigre.
Destacó que recientemente se adquirió una retroexcavadora con recursos propios y motonetas para transporte de empleados.
Orden administrativo y percepción ciudadana
Chio de la Garza, señaló que el gerente de la Comapa -Jorge Salomón González-, ha asumido el reto de administrar con mayor orden, por lo que la ciudadanía ya percibe avances, especialmente en trabajos de drenaje, enfatizó.
En cuanto a la vigilancia financiera, aseguró que toda la papelería se presenta en tiempo y forma y que están abiertos a auditorías externas.
Sin embargo, admitió que, como ocurre en las 43 Comapas del estado, las finanzas siguen en números rojos. “Bueno fuera que estuvieran en números negros”, ironizó.
Inversión millonaria en drenaje
La alcaldesa informó que se han invertido alrededor de 50 millones de pesos en obras de drenaje, lo que representa más del 50 por ciento del presupuesto municipal.
Reconoció que se trata de dinero “que se entierra”, pero subrayó que es una necesidad urgente para la población.
Sobre el saneamiento financiero, Chío de la Garza, explicó que se han atendido problemas heredados con el sindicato y que poco a poco se ha logrado refaccionar la Comapa para ofrecer un mejor servicio. “Ahí la llevamos”, dijo, aunque admitió que aún no se alcanzan números positivos.
Retos financieros hacia 2026
El reto hacia 2026 será consolidar las finanzas y garantizar un servicio eficiente en medio de carencias estructurales.
La narrativa oficial habla de avances y compras de maquinaria, pero la realidad es que la Comapa sigue en crisis: un organismo que intenta sobrevivir entre la deuda, los drenajes colapsados y la esperanza de que algún día deje de ser la “rifa del tigre” de la administración municipal.