"Ganar una elección con cuota de género o acción afirmativa es sólo el inicio de una lucha mayor: ejercer el poder".
En una reunión de alto nivel en la capital se evidenció que las mujeres que llegan a puestos de elección popular por estos mecanismos aún enfrentan barreras estructurales, siendo las más críticas la limitación de recursos financieros y la falta de capacitación técnica.
El diagnóstico emana del foro "Retos y Agenda de Mujeres Electas por Acción Afirmativa en Tamaulipas", convocado por la autoridad electoral para verificar si la ley se está traduciendo en igualdad sustantiva o sigue siendo simulación.
Barreras invisibles y desigualdad interna
Marcia Laura Garza Robles, consejera del IETAM y moderadora del evento, destacó que este espacio abierto sirvió para mapear las barreras invisibles.
Los testimonios compartidos en la sesión revelaron que, una vez en la silla, las funcionarias enfrentan tratos desigualitarios dentro de las instituciones y carencias administrativas que entorpecen su trabajo.
"No son regalos, es justicia histórica"
El debate escuchó la voz de la academia y la sociedad civil, que plantearon con fuerza: las acciones afirmativas no son "regalos" ni concesiones del sistema, sino mecanismos necesarios para compensar desigualdades históricas. Por eso pidieron no solo su permanencia, sino su blindaje.
Compromiso del IETAM: De la queja a la política pública
Ante esta situación, el Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM) prometió no dejar en papel los resultados.
Garza Robles aseguró que los planteamientos serán retomados por la Comisión de Igualdad para convertirlos en políticas públicas concretas para erradicar prácticas discriminatorias y fortalecer las capacidades de gestión de las legisladoras populares.