El comisionado nacional del Partido del Trabajo (PT), Arcenio Ortega Lozano, ratificó el apoyo de su organismo a la presidenta Claudia Sheinbaum y a la propuesta de reforma electoral que se presentará a inicios de febrero. El dirigente aseguró que esta iniciativa funcionará como un "parteaguas" para mejorar la vida democrática de México, priorizando el consenso y la transparencia.
Ortega Lozano enfatizó que el proyecto legislativo no busca eliminar las instituciones que han funcionado, sino fortalecer los mecanismos de fiscalización de recursos. La reforma abordará de manera prioritaria el uso de los fondos públicos, los tiempos de aplicación y la efectividad de las sanciones administrativas.
Representación y reducción de costos operativos
Uno de los puntos clave destacados por el dirigente es la protección de la representación de las minorías y la disminución del gasto público en los procesos comiciales. Según el ex diputado local, la reforma contempla una reducción significativa en el financiamiento a los partidos políticos y en la logística de las elecciones.
Asimismo, Ortega Lozano descartó que el proyecto vulnere la independencia de las autoridades electorales. "Está garantizada la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE)", sostuvo, señalando que, a pesar de la incertidumbre natural ante cambios de esta magnitud, no existen indicios de una pérdida de facultades institucionales.
Los tres ejes de la postura del PT:
- Fortalecimiento democrático: Consolidar un sistema más justo y equitativo.
- Fiscalización rigurosa: Mayor control sobre quién usa los recursos y cuándo se sanciona.
- Continuidad política: El PT se mantiene como pilar en la consolidación del proyecto iniciado por Andrés Manuel López Obrador y las políticas sociales vigentes.
Unidad y justicia social en el periodo legislativo
El líder petista insistió en que el respeto institucional y el fortalecimiento del sistema democrático son principios irrenunciables para su partido. Al mantener la unidad con la coalición de gobierno, el PT busca asegurar la continuidad de los programas de bienestar que han impactado positivamente a millones de familias.
La propuesta será discutida ampliamente a partir de febrero, mes en el que se espera un debate profundo sobre la estructura del sistema electoral mexicano y la eficiencia en la administración de los recursos democráticos.