El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en Tamaulipas busca capitalizar las fracturas internas y el desgaste administrativo de Morena para reposicionarse en los comicios de 2027. Aunque el tricolor obtuvo apenas el 4.83% de la votación en 2024 (77,219 sufragios), la dirigencia estatal identifica una ventana de oportunidad ante la percepción de crisis en seguridad y economía.
Julianna Garza Rincones, secretaria general del Comité Directivo Estatal, admitió que el partido atraviesa una etapa crítica de debilidad estructural. No obstante, señaló que la incorporación de cuadros del "viejo régimen" a las filas del partido oficialista ha generado un desgaste de imagen en la base de Morena, factor que el PRI utilizará en su narrativa de oposición.
Desgaste oficialista y estrategia de contraste
Garza Rincones subrayó que el cierre de 2025 y el inicio de 2026 han estado marcados por retos internos en el gobierno federal y estatal. El discurso priista se concentrará en tres ejes críticos:
- Inseguridad persistente.
- Desabasto de medicamentos.
- Manejo de la política económica.
"En Morena hay más priistas que en el propio PRI; lo peor del partido se fue hacia allá", afirmó la secretaria, aludiendo a la migración de militantes que, según su análisis, debilita la identidad del partido en el poder.
Selección de perfiles para 2027
A pesar de los resultados históricos mínimos, el PRI asegura contar con cuadros interesados en competir por distritos y municipios. La dirigencia confirmó la existencia de diversos perfiles listos para el proceso electoral, aunque mantendrá los nombres bajo reserva para cumplir con los tiempos legales y evitar el desgaste prematuro de las candidaturas.
El partido se encamina a una reestructuración que prioriza la crítica frontal a la gestión actual, apostando a que el electorado busque una alternativa ante las confrontaciones internas del bloque oficialista.