El sector comercial formal de la entidad lanzó una alerta ante la creciente presión de los tres niveles de gobierno, acusando que las dependencias oficiales han priorizado la recaudación de impuestos y permisos por encima de la orientación y el fomento económico. Esta situación, señalan, está empujando a los negocios hacia el cierre o la informalidad.
Gildardo López Hinojosa, consejero nacional de la Cámara de Comercio (CANACO) en Tamaulipas, denunció que trámites como el "visto bueno" de Protección Civil y permisos de Obras Públicas se han convertido en herramientas meramente recaudatorias que desincentivan la inversión en municipios clave como la capital y la zona fronteriza.
El costo de la formalidad frente al ambulantaje
La problemática genera un escenario de desventaja crítica para quienes cumplen con la ley. Mientras que el comercio establecido debe cubrir una multiplicidad de pagos y requisitos de seguridad, el sector informal opera con costos mínimos, ofreciendo productos básicos y de consumo controlado sin las mismas restricciones.
"En ciudades como Reynosa ya venden de todo: carbón, pollo, cerveza y tequila; y lo hacen más barato porque no enfrentan la misma carga fiscal que el establecido", advirtió López Hinojosa. El líder empresarial subrayó que esta competencia desleal afecta directamente la economía de las familias que dependen de empleos formales en la entidad.
Un sistema que castiga al contribuyente cumplido
Para la CANACO, la disparidad en los pagos es alarmante. Según los datos presentados, mientras un comerciante informal puede llegar a pagar apenas una fracción mínima en cuotas anuales, los negocios establecidos enfrentan cuotas que superan por mucho sus capacidades operativas debido a la acumulación de impuestos federales, estatales y municipales.
Esta carga administrativa no solo frena la competitividad, sino que, en palabras del dirigente, "asfixia" a los micro y pequeños empresarios que intentan mantenerse dentro de la legalidad. Los representantes del comercio en Tamaulipas hacen un llamado urgente a las autoridades para que los reglamentos dejen de ser recaudatorios y se conviertan en mecanismos de apoyo real para el sector productivo.
Se recomienda a los comerciantes locales acercarse a las delegaciones de la CANACO en Ciudad Victoria y el resto del estado para recibir asesoría sobre la simplificación de trámites y defensa ante posibles cobros excesivos por parte de las autoridades municipales.