El dirigente estatal del PRI, Bruno Díaz Lara, afirmó que su partido se mantiene al margen de la situación legal que enfrenta el exgobernador Francisco Javier García Cabeza de Vaca, luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) revocara el amparo que impedía su detención.
En rueda de prensa desde la capital, Díaz Lara fue enfático al señalar que corresponde exclusivamente a las instituciones demostrar culpabilidades o inocencias, evitando meter las manos al fuego por el exmandatario panista. "Si quien está señalado es culpable, que se haga justicia; si es inocente, que lo demuestre con sus pruebas", sentenció el líder priista.
Durante el encuentro con los medios, el dirigente recordó que las persecuciones políticas han marcado la historia reciente de Tamaulipas. Hizo alusión directa al caso del exgobernador Eugenio Hernández Flores, quien fue encarcelado durante el sexenio cabecista en lo que el PRI califica como una campaña de hostigamiento judicial.
"El partido nunca estará a favor de que las instituciones persigan a alguien políticamente, como sucedió con Eugenio Hernández, donde quedó demostrado que hubo persecución al caerse todas las acusaciones", precisó Díaz Lara.
Sin embargo, en el caso específico de Cabeza de Vaca, evitó calificar el proceso actual como una persecución, señalando que el PRI no defenderá "ni a propios ni a extraños".
Rumbo a la elección de 2027
Este distanciamiento no es solo jurídico, sino también político. Díaz Lara adelantó que el PRI trabaja actualmente para competir sin alianzas en la elección intermedia de 2027 en Tamaulipas.
Esta postura deja entrever una ruptura con el PAN, partido donde el exgobernador aún mantiene una fuerte influencia. Según el vocero Manglio Murillo Sánchez, el tricolor busca recuperar su identidad propia en el estado, lejos de las figuras polémicas de otras fuerzas políticas, apostando por la autonomía en las urnas para los próximos comicios.