La Confederación Nacional de Organizaciones Ganaderas (CNOG) estima que la reapertura de la frontera estadounidense para la exportación de ganado en pie se consolidará en un periodo aproximado de tres meses. Homero García de la Llata, presidente del organismo, señaló que el cumplimiento de protocolos sanitarios en el norte del país brinda certidumbre comercial a los productores mexicanos tras las restricciones por el gusano barrenador.
Avances en sanidad y bioseguridad
La posible reapertura anticipada —que podría ocurrir antes del plazo de 90 días previsto por el gobierno de Estados Unidos— es resultado de la coordinación técnica entre autoridades sanitarias de ambos países. Actualmente, diversas zonas del norte de México mantienen el estatus de libres de la mosca del gusano barrenador, cumpliendo estrictamente con las medidas de prevención vigentes.
Las acciones clave para contener el brote incluyen:
- Control biológico: Dispersión semanal de más de 100 millones de moscas estériles por parte del Gobierno Federal.
- Verificación técnica: Realización de cinco misiones de inspección por parte de organismos de sanidad estadounidenses en territorio nacional.
- Movilidad: Fortalecimiento de los controles de bioseguridad y tránsito de ganado en entidades estratégicas.
Petición de regionalización: Sonora y Chihuahua
Durante la reciente Reunión Binacional México-Estados Unidos, la CNOG y la Asociación Mexicana de Engordadores de Ganado (AMEG) solicitaron al Departamento de Agricultura de EE. UU. (USDA-APHIS) la apertura de las estaciones cuarentenarias de Sonora y Chihuahua.
Los productores apelan a un criterio de regionalización, argumentando que estos estados mantienen condiciones óptimas para retomar el comercio de ganado en pie a la brevedad. Esta medida busca reactivar el flujo económico de un sector que suma más de un año bajo estrictos controles tras la detección del primer caso de la plaga en el país.