El Congreso del Estado de Tamaulipas aprobó una reforma legal que obliga a los 43 municipios de la entidad a instalar depósitos exclusivos para colillas de cigarro en espacios públicos. La medida busca frenar la severa contaminación de mantos freáticos, ríos y lagunas provocada por estos desechos tóxicos.
El diputado local José Schekaiban Ongay, impulsor de la iniciativa, señaló que actualmente las colillas se mezclan con la basura común, lo que impide su tratamiento adecuado. Al ser arrastradas por la lluvia o el viento, estas terminan en ecosistemas frágiles, liberando sustancias químicas que dañan la fauna y la salud pública.
Un riesgo latente para el agua en Tamaulipas
La urgencia de esta infraestructura radica en el impacto directo sobre el recurso hídrico. Según datos técnicos expuestos por el legislador del PAN, una sola colilla de cigarro tiene la capacidad de contaminar hasta 20 litros de agua, debido a los metales pesados y nicotina que retiene el filtro.
"Este tipo de residuos representan un foco importante de contaminación; se filtran en el agua y el suelo, poniendo en riesgo la salud de los tamaulipecos", enfatizó Schekaiban Ongay.
De los Servicios Públicos al marco legal
El legislador, quien anteriormente se desempeñó como titular de Servicios Públicos en Tampico, recordó que la experiencia operativa en la zona sur reveló la generación de toneladas de este desperdicio que terminan en los sistemas de drenaje.
Con esta reforma, los ayuntamientos deberán:
- Instalar infraestructura específica en parques, plazas y zonas de alta afluencia.
- Fomentar la separación de residuos desde el origen.
- Facilitar la disposición final para evitar que los tóxicos lleguen al mar o a las fuentes de agua potable.
Se exhorta a la población de Ciudad Victoria y del resto del estado a utilizar estos nuevos contenedores una vez instalados, evitando arrojar los restos de cigarro en la vía pública o alcantarillado.