El regidor del Partido Acción Nacional (PAN) en Aldama, Carlos Arroyo Pérez, lanzó una exigencia pública de rendición de cuentas a la administración de la alcaldesa María Noemí Sosa Villarreal. El funcionario denunció que el manejo discrecional del presupuesto contradice los principios de honestidad prometidos a la ciudadanía y señaló una preocupante falta de claridad en el gasto municipal.
Arroyo Pérez advirtió que las prácticas actuales dentro del ayuntamiento replican actos de corrupción que afectan directamente las finanzas públicas, priorizando el gasto operativo sobre el beneficio social.
Nóminas "infladas" y gastos discrecionales
De acuerdo con el regidor, existen sospechas fundadas sobre el uso del presupuesto municipal para sostener privilegios de la clase política local. Entre los puntos señalados destacan:
- Nóminas opacas: Se sospecha de la existencia de "aviadores" y apoyos sociales que operan como nóminas infladas.
- Gasto corriente excesivo: Gran parte de los recursos se estarían destinando a viáticos, restaurantes, combustible y una estructura administrativa "gorda".
- Contradicción ideológica: El regidor enfatizó que el principal argumento de campaña de la actual administración fue la honestidad, promesa que considera incumplida.
Antecedentes: El desfalco de 20 millones en COMAPA
Como respaldo a sus denuncias, Arroyo Pérez recordó que la Auditoría Superior del Estado (ASE) de Tamaulipas ya ha identificado irregularidades graves en la gestión municipal. El caso más crítico corresponde al ejercicio fiscal 2024, donde se detectó:
- Desfalco financiero: Un monto superior a los 20 millones 794 mil pesos en la Comapa de Aldama.
- Observaciones recurrentes: Las cuentas públicas de los ejercicios recientes presentan señalamientos constantes por parte de los órganos de fiscalización que aún no han sido solventados.
"La ciudadanía de Aldama merece un gobierno que cumpla con los principios de transparencia. Mi postura no es de confrontación política, sino una demanda de responsabilidad institucional", sentenció el regidor y exjefe de Sagarpa.
Finalmente, hizo un llamado a las autoridades estatales para que den seguimiento a estas observaciones recurrentes y se garantice que el patrimonio de los habitantes de Aldama no sea desviado para fines personales o políticos.