El representante del Partido Revolucionario Institucional (PRI) ante el Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM), Teodoro Molina Reyes, afirmó que las denuncias por actos anticipados de campaña contra ciudadanos que aparecen en bardas o espectaculares carecen de sustento jurídico actual. Según el funcionario, impedir estas acciones vulneraría los derechos políticos electorales de los individuos, al no ostentar todavía el cargo de candidatos.
Molina Reyes explicó que, bajo el marco legal vigente, cualquier ciudadano puede promocionar su imagen de forma personal mientras no exista un proceso electoral activo. "En promoción personalizada nada se puede hacer porque no son candidatos; no hay elección de por medio", precisó el representante partidista en Ciudad Victoria.
El límite legal: De ciudadano a candidato
La protección legal de la que gozan actualmente estas figuras informales termina al oficializarse una candidatura. Molina Reyes aclaró que la ley se infringe únicamente cuando el "ciudadano común" da el siguiente paso hacia una contienda electoral.
En ese momento, la exposición previa en vía pública puede ser utilizada como evidencia de una falta de legalidad. Por ello, los institutos políticos han comenzado a documentar y archivar cada anuncio, espectacular o barda pintada como medida precautoria.
Vigilancia de recursos y tiempos
- Libertad civil: Mientras no haya registro oficial, el uso de recursos privados para imagen personal se considera un acto civil.
- Fiscalización futura: Toda promoción actual podrá ser señalada si el involucrado resulta electo como candidato por cualquier partido.
- Estrategia jurídica: El PRI y otros organismos recolectan pruebas desde ahora para encuadrar posibles irregularidades una vez iniciado el proceso formal.
El representante ante el IETAM concluyó que, aunque la presencia de estos anuncios es evidente en la vía pública, la autoridad electoral no puede actuar de oficio ni por denuncia hasta que se defina si el promocionado participará activamente en las boletas.