El Gobierno de Tamaulipas, en coordinación con la federación y productores, logró inmovilizar el brote de gusano barrenador en la entidad. Mediante la implementación de la Técnica del Insecto Estéril (TIE) y el despliegue de 150 veterinarios, las autoridades redujeron la incidencia de la plaga, pasando de 22 contagios iniciales a solo seis casos activos hasta la fecha.
Cuauhtémoc Amaya García, subsecretario de Desarrollo Pecuario y Forestal, informó que la estrategia se concentra en romper el ciclo reproductivo del parásito. La liberación de moscas irradiadas ha permitido contener la propagación en los municipios de mayor riesgo, donde actualmente no se reportan nuevos focos de infección.
Cercos sanitarios y control de movilización
Uno de los pilares del éxito sanitario ha sido la instauración de cercos epidemiológicos en las zonas afectadas. Estas medidas incluyen:
- Puntos de revisión obligatoria: Inspección y tratamiento del ganado antes de salir de municipios con casos confirmados.
- Vigilancia activa: Supervisión técnica para evitar que el ganado movilizado transporte larvas a zonas libres de la plaga.
- Atención de heridas: Los productores han sido instruidos para tratar lesiones en los animales, ya que una cicatrización adecuada (estimada en 17 días) impide que la mosca deposite sus huevecillos.
Coordinación interinstitucional
El funcionario destacó que la rapidez en la respuesta se debe al trabajo conjunto entre el gobierno estatal, el gobierno federal y los productores pecuarios. El refuerzo de las fronteras sanitarias municipales ha permitido que, aunque la plaga estuvo presente, su impacto se mantenga bajo control y en vías de erradicación total.
Amaya García insistió en que la campaña de revisión permanente es vital. Al atender las heridas de forma oportuna, se reduce drásticamente el riesgo de infestación, permitiendo que el ganado se recupere totalmente y la plaga pierda su capacidad de expansión en el territorio tamaulipeco.