El titular del Centro Regional de Desarrollo Educativo (CREDE) en Victoria, Juan Vital Román Martínez, hizo un llamado a la reflexión tras reconocer que la sociedad ha cambiado y que los planteles educativos enfrentan nuevos retos. Ante este panorama, confirmó que se están reforzando los protocolos de prevención y salud mental en las escuelas de la capital.
El funcionario señaló este 27 de marzo que, siguiendo directrices federales, se desarrollan programas integrales para evitar incidentes en el entorno escolar. “Algo está pasando... la sociedad ha cambiado. Aquí en Tamaulipas se está trabajando en los protocolos; de hecho, ahorita hay un kínder en la colonia Primavera donde se están aplicando para evitar este tipo de cosas”, indicó.
Manual de contingencias y salud mental
El CREDE trabaja de manera coordinada con directivos y padres de familia, proporcionando manuales que incluyen pasos a seguir ante diversas contingencias, desde riesgos físicos hasta situaciones de calor extremo. Sin embargo, la prioridad actual se ha centrado en la sensibilización y la medicina preventiva dentro del aula.
“Lo que digo es hacer conciencia. Ahorita, por ejemplo, están viendo lo que es la vida saludable, pero es la prevención de accidentes. Sensibilizar al papá, sensibilizar al alumno...”, comentó Román Martínez, subrayando que la educación que se brinda en casa es el pilar fundamental para que estos protocolos tengan éxito en el centro del estado.
Alerta por adicción a los celulares
Un tema de creciente preocupación para las autoridades educativas en Ciudad Victoria es el uso excesivo de la tecnología. El titular del CREDE adelantó que a nivel nacional se analizan iniciativas para regular el uso de teléfonos móviles en las escuelas debido a la adicción que generan en los menores.
De cara al periodo vacacional de Semana Santa 2026, el funcionario exhortó a las familias a no bajar la guardia. “La tarea que se llevan los padres es reflexionar y estar al pendiente de los hijos, no nada más en esto, en los celulares”, enfatizó, sugiriendo que las vacaciones deben ser un espacio de desconexión digital y reconexión familiar.