El sector gasolinero en Tamaulipas atraviesa un proceso de depuración sin precedentes. De las 639 estaciones de servicio que operan en el estado, al menos el 10 por ciento han sido clausuradas por no cumplir con las estrictas normativas federales y estatales. Lo más alarmante: para la mayoría de estas 64 estaciones, el cierre es definitivo.
El titular de Energía, Walter Julián Ángel Jiménez, fue claro al señalar que muchas de estas empresas enfrentan "incumplimientos insalvables", lo que significa que legal y administrativamente ya no tienen posibilidad de volver a despachar combustible.
Concepto | Cifra / Detalle
Total de Gasolineras en el Estado | 639 estaciones
Porcentaje de Clausura | 10% (~64 estaciones)
Estatus de las Clausuras | Mayoría con cierre definitivo
Autoridad Verificadora | Comisión Nacional de Energía
¿Por qué las cerraron?
No se trata solo de un papel faltante. El funcionario estatal detalló un abanico de irregularidades que ponen en riesgo tanto al consumidor como al medio ambiente:
- Falta de Trazabilidad: No pueden demostrar de dónde viene el combustible que venden.
- Seguridad: Pólizas de seguro vencidas y falta de supervisión técnica anual.
- Calidad: Sospechas y hallazgos de combustibles adulterados.
- Administrativo: Falta de dictámenes, pagos de derechos y transparencia en precios.
La sombra del combustible "pirata"
Uno de los puntos más críticos mencionados por Ángel Jiménez es la posibilidad de que estaciones cuyos permisos ya caducaron sigan operando en la clandestinidad. Este fenómeno abre la puerta a la venta de gasolinas mezcladas o de dudosa procedencia, un problema que en este 2026 se ha convertido en un eje estratégico de fiscalización.
“No sabes qué venden ahí. Enfrentamos el problema de la adulteración de combustibles, un tema en el que no se ha vigilado de manera correcta y que ahora es prioridad reformar”, advirtió el funcionario.
El reto de la vigilancia
Para este año, la meta es que la fiscalización sea total. No basta con anunciar la terminación del permiso; la autoridad federal debe constatar físicamente que las bombas estén selladas. La consigna es clara: trazabilidad absoluta en toda la cadena de valor para garantizar que lo que el tamaulipeco paga como "Premium", sea realmente combustible de calidad.