Con un "pull" de más de 20 proyectos estratégicos bajo el brazo, el alcalde Eduardo Gattás Báez se reunió este martes con el Gobierno del Estado para integrar la cartera de obra pública 2026. La premisa del munícipe victorense fue clara: modernizar la capital mediante la gestión de recursos federales y estatales, descartando tajantemente solicitar créditos o endeudar al Ayuntamiento.
“En ningún momento hemos pensado pedir un crédito para este tipo de obras. La idea es hacerlas con recursos federales, estatales y municipales”, sentenció Gattás a su llegada a Palacio de Gobierno.
Los "Gigantes" de la Cartera 2026
Entre el paquete de obras, destacan dos proyectos que buscan cambiarle el rostro y la movilidad a zonas críticas de la ciudad:
Proyecto | Ubicación | Inversión Est. | Estatus Actual
Paso Deprimido | Libramiento Naciones Unidas y Calle 8 | $400 mdp | En SHCP; subsanando impacto ambiental.
Modernización Hidalgo | De Calle 17 a Calle 22 | $44 mdp | Proyecto Ejecutivo terminado.
Paquete de Movilidad | Diversos puntos de la ciudad | Por definir | Enfoque en concreto hidráulico y pavimento.
El "Masaryk" Victorense
Uno de los proyectos más llamativos es la intervención de la Calle Hidalgo. El alcalde proyecta una modernización total que conecte el icónico Paseo de la 17 con la Plaza de los Héroes (calle 22).
“Quedaría precioso, sería —guardando toda proporción— nuestro Masaryk [en referencia a la exclusiva avenida de la CDMX]. Este proyecto cuesta alrededor de 44 millones de pesos y complementaría lo que el Estado ya trabaja en la Plaza”, explicó el alcalde.
Solución al "Cuello de Botella" en la Calle 8
Para quienes sufren el tráfico diario en el entronque de la carretera a Monterrey, el paso deprimido de 400 millones de pesos es la obra prioritaria. Gattás detalló que el tráfico del Libramiento pasaría por la parte inferior, mientras que la Calle 8 se mantendría a nivel, eliminando las esperas en horas pico.
Aunque el proyecto ya está en manos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), actualmente se trabajan en dos observaciones técnicas, incluyendo una de impacto ambiental, para recibir el "luz verde" financiero.