El delegado del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Tamaulipas, José Luis Aranza Aguilar, aseguró que la institución mantiene mecanismos activos para evitar el desabasto de fármacos. Según el funcionario, cuando una unidad médica agota un insumo específico, se recurre a la "compra emergente" para garantizar que el paciente no interrumpa su tratamiento.
A la fecha, el Seguro Social reporta un promedio de 96 por ciento en el abasto de medicamentos. Para cubrir el 4 por ciento restante, la delegación realiza una evaluación cada martes, donde se decide si se aplica una sustitución terapéutica o se adquiere el medicamento con proveedores externos.
¿Qué pasa si no hay el medicamento exacto en farmacia?
Aranza Aguilar detalló que el IMSS cuenta con un sistema depurado para dar respuesta a los derechohabientes de la capital y el resto del estado mediante dos vías principales:
- Sustitución Terapéutica: Si el "Medicamento A" no está disponible, se ofrece el "B" o "C", que pertenecen a la misma familia de fármacos y cumplen la misma función clínica.
- Compra Emergente: Si ninguna de las opciones anteriores está en inventario, el Instituto libera presupuesto para comprar el fármaco a proveedores que cumplan con la normativa legal y precios competitivos, entregándolo sin costo al paciente.
“El objetivo es solventar cuando no se cuenta con un medicamento en las farmacias del Instituto... si no tenemos el A, B o C, entonces viene el proceso de compra emergente, donde el instituto lo compra y se lo otorga al derechohabiente”, explicó el funcionario federal.
Prioridad en pacientes críticos
El delegado subrayó que la atención se centra especialmente en los grupos más vulnerables y con esquemas de receta resurtible. Entre las prioridades de atención en el centro del estado destacan:
- Pacientes oncológicos y niños con enfermedades crónicas.
- Personas que requieren medicamentos biológicos para padecimientos degenerativos.
- Pacientes en tratamiento contra el VIH/SIDA.
Finalmente, Aranza Aguilar puntualizó que el IMSS cubre el gasto total de estas adquisiciones extraordinarias, siempre que los proveedores ofrezcan precios de mercado y cuenten con la autorización sanitaria correspondiente, buscando así que la burocracia no afecte la salud de los tamaulipecos en este 2026.