En una enérgica intervención desde la tribuna del Senado de la República, la legisladora del Partido Verde, Maki Esther Ortiz Domínguez, arremetió contra las recientes declaraciones de la ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), María Estela Ríos González. La controversia surgió luego de que la ministra sugiriera, durante un debate jurídico, que las personas concebidas mediante técnicas de reproducción asistida podrían no ser consideradas parte del núcleo familiar.
Para la senadora tamaulipeca, estas expresiones no solo son una "falta de respeto", sino que ignoran la realidad de miles de familias mexicanas y el avance de la ciencia médica.
La ciencia vs. la retórica judicial
Ortiz Domínguez recordó que la fertilización in vitro (FIV) es el resultado de décadas de investigación y un camino de resiliencia para quienes buscan la paternidad. Durante su discurso, aportó datos clave sobre el impacto de esta tecnología en este 2026:
- Alcance Global: Más de 13 millones de personas en el mundo han nacido vía FIV.
- Impacto en México: Se estima que hay 120,000 mexicanos nacidos mediante este método.
- Genética y Derecho: La senadora enfatizó que un embrión gestado por FIV posee la misma carga genética y potencial de desarrollo que uno concebido de forma natural, por lo que la distinción es discriminatoria.
El origen de la polémica en la Corte
El episodio que detonó la crítica ocurrió el pasado martes 10 de marzo, durante un debate entre los ministros Rodrigo Arístides Guerrero y María Estela Ríos González. Mientras discutían la especialización de las fiscalías para atender delitos de género y la inclusión del concepto "familia", la ministra intentó ejemplificar su punto afirmando que los nacidos in vitro "podrían no ser considerados parte de la familia", aunque posteriormente buscó aclarar que su comentario fue meramente "ilustrativo".
“Las familias formadas mediante fertilización in vitro surgen tras años de resiliencia y decisiones conscientes... el debate público exige responsabilidad y expresiones respetuosas hacia la ciencia y las familias”, sentenció Maki Ortiz en la capital.
La legisladora concluyó que la voluntad reproductiva es el eje jurídico y emocional de las familias modernas, y exhortó a los integrantes del Estado —especialmente a quienes llegaron al máximo tribunal bajo el nuevo sistema de elección popular— a honrar la dignidad de los ciudadanos y la investigación científica en cada una de sus intervenciones.