Este viernes 13 de marzo, la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coepris) confirmó que el auge del turismo médico en la frontera de Tamaulipas ha encendido las alertas sanitarias. Con México posicionado como el cuarto lugar mundial en demanda de procedimientos estéticos inyectables —solo superado por Brasil, Argentina y EE. UU.—, la vigilancia sobre quién empuña el bisturí se ha vuelto una prioridad estatal.
Mario Rebolledo Urcádiz, titular de la Coepris, señaló que la afluencia de pacientes provenientes del Valle de Texas y del estado vecino de Nuevo León ha crecido exponencialmente, atraídos por costos significativamente menores.
El mercado de la belleza en cifras
La competitividad de México en este rubro no solo radica en la calidad, sino en el ahorro económico para los extranjeros, quienes encuentran procedimientos con los mismos insumos entre un 30% y 40% más baratos que en Estados Unidos.
Concepto | Dato Estadístico (2026)
Gasto promedio por tratamiento | $6,000 a $12,000 MXN ($293 - $584 USD)
Médicos certificados en el estado | 37 Cirujanos Plásticos Reconstructivos
Clínicas exclusivas en frontera | 7 a 8 establecimientos especializados
Posición mundial de México | 4° lugar en inyectables
Alerta contra falsos especialistas
Uno de los puntos más críticos señalados por Rebolledo Urcádiz es la proliferación de personas que intentan realizar cirugías con credenciales inválidas. El funcionario fue tajante al advertir que los pacientes deben verificar la certificación de sus médicos.
“No debe operar en ningún momento este tipo de cirugía alguien que se ostenta como maestro en cirugía, porque eso no existe para hacer cirugía estética. Tienen que tener cédula profesional y la certificación del consejo correspondiente como cirujanos plásticos reconstructivos”, enfatizó el titular de Coepris en la capital.
La dependencia aclaró que su labor es estrictamente regulatoria sobre los establecimientos y condiciones de higiene. En caso de que un procedimiento termine en tragedia o malas prácticas, la responsabilidad de fincar cargos penales recae directamente en las fiscalías. Actualmente, el estado mantiene bajo lupa los quirófanos de la zona fronteriza para asegurar que solo manos expertas realicen estas intervenciones.