A un año de asumir el cargo, el secretario de Energía, Walter Julián Ángel Jiménez, aseguró que los colaboradores del gobierno estatal no cuentan con empresas intermediarias para beneficio personal y dependen exclusivamente de sus salarios, marcando distancia con prácticas de administraciones pasadas.
Este pronunciamiento en la capital se dio durante el anuncio de la conformación del primer clúster energético en Tamaulipas, diseñado para integrar a proveedores locales en la cadena de valor de la industria petrolera.
Impulso al sector energético y soberanía
El funcionario estatal resaltó que, bajo la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, se ha priorizado el fortalecimiento del sistema energético nacional para avanzar en la soberanía de hidrocarburos y electricidad.
"Nosotros no tenemos empresas, vivimos de nuestro sueldo", afirmó Ángel Jiménez, al explicar que anteriormente los funcionarios creaban compañías privadas para ofrecer servicios al percatarse de las necesidades del sector.
El impacto del Campo Trión
La creación del clúster estratégico responde a las inversiones en petróleo y gas, destacando el inicio de operaciones de la segunda etapa del Campo Trión en Altamira. Este proyecto en aguas ultraprofundas del Golfo de México requiere una inversión superior a los 10 mil millones de dólares.
“La conformación de este clúster es de suma importancia, sobre todo por lo ocurrido ayer en Altamira con el inicio de operaciones de la segunda etapa del Campo Trión... para comenzar los procesos ya formalmente de las inversiones que se van a comenzar a alojar ahí”, detalló el secretario.
El reto planteado por el Gobierno del Estado es que las inversiones de operadoras como Woodside Energy fortalezcan la economía local mediante la demanda de suministros médicos, equipos de segmentación, cascos y guantes, evitando una política meramente extractivista.