A partir de este 15 de marzo, las costas de Tamaulipas se convertirán nuevamente en el epicentro de uno de los fenómenos biológicos más importantes del planeta: el inicio de la temporada de anidación de la tortuga lora (Lepidochelys kempii).
Esta especie, que se encuentra en peligro crítico de extinción, tiene un vínculo único con la entidad, pues se estima que entre el 90 y el 95 por ciento de su población mundial elige el litoral tamaulipeco para depositar sus huevos, especialmente en el Santuario de Playa de Rancho Nuevo, en el municipio de Aldama.
Cifras de una temporada histórica
Los especialistas prevén que las primeras hembras arriben entre el 15 y el 21 de marzo. Basados en registros de años recientes, se espera una actividad intensa en los próximos meses:
Categoría | Estimación para 2026
Hembras reproductoras | 15,000 – 25,000 ejemplares
Nidos proyectados | 18,000 – 25,000 nidos
Huevos por nido | 90 – 110 unidades
Potencial de huevos depositados | 1.6 – 2.5 millones
El fenómeno de las "arribazones"
A diferencia de otras tortugas marinas que desovan durante la noche, la lora es famosa por sus "arribazones", fenómenos masivos que ocurren mayoritariamente a plena luz del día.
"Las arribazones más grandes se registran generalmente entre mayo y junio, cuando miles de tortugas emergen del mar casi al mismo tiempo, un espectáculo natural único en el mundo", señala el reporte técnico.
El ciclo de vida continuará hasta agosto con las últimas anidaciones, mientras que el nacimiento y liberación de crías se extenderá de mayo a septiembre. Las autoridades ambientales en la capital y zonas costeras exhortan a la población y turistas a respetar las áreas delimitadas y no intervenir en el proceso natural de estas viajeras milenarias.