La falta de comunicación administrativa entre los ayuntamientos y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) se ha convertido en una bomba de tiempo financiera. El secretario de Desarrollo Energético, Walter Julián Ángel Jiménez, advirtió que varios municipios del estado enfrentan desacuerdos por cobros excesivos de alumbrado público, derivados de inconsistencias en sus censos de luminarias.
El conflicto principal surge cuando los municipios modernizan sus sistemas de iluminación —por ejemplo, cambiando viejas balastras por tecnología LED— pero omiten notificar formalmente a la paraestatal.
Cobran "vapor de sodio" en lugar de LED
Ángel Jiménez explicó que la CFE no mide el consumo de cada lámpara de calle, sino que cobra con base en convenios de costo fijo por unidad.
“El problema es que, si no se notifica el cambio, la CFE sigue cobrando el suministro como si los municipios utilizaran lámparas de vapor de sodio (que consumen mucho más). El esquema es un costo por día cada luminaria; si los municipios no avisan, se generan problemas”, detalló el funcionario en la capital.
Casos bajo la lupa:
- González: Logró resolver cobros excesivos a su favor tras la intervención estatal.
- Reynosa y Xicoténcatl: Presentaron inconformidades por censos de equipamiento urbano.
- Altamira: Es el caso más crítico actualmente, pues se mantiene en revisión por luminarias que no fueron reportadas oportunamente.
El riesgo de los 10 años retroactivos
La advertencia más severa del secretario de Energía se centró en la rigidez de la regulación federal. Si un municipio ha estado operando con cambios no reportados, la CFE tiene la facultad de aplicar cobros retroactivos por un periodo de hasta una década.
“La regulación es estricta: si no avisas, el cobro puede ser de hasta 10 años”, precisó Ángel Jiménez, subrayando la urgencia de que las administraciones locales actualicen sus padrones de infraestructura para evitar deudas que hipotequen las finanzas municipales en este 2026.