La crisis laboral en la Secretaría de Salud de Tamaulipas ha alcanzado un punto crítico. Miguel Ángel Martínez, representante de los trabajadores eventuales, denunció que poco más de mil empleados de la dependencia perciben sueldos que no alcanzan siquiera el salario mínimo, enfrentando un estancamiento salarial que se arrastra desde hace siete años.
A pesar de que el personal eventual es calificado como "la columna vertebral" que saca adelante el trabajo operativo en clínicas y brigadas de vectores, sus ingresos mensuales oscilan apenas entre los 5 y 8 mil pesos, una cifra muy por debajo de lo que percibe el personal de base.
Brecha salarial en la frontera
La situación es particularmente alarmante en la zona fronteriza del estado. Según recibos de pago presentados por los afectados, los trabajadores en esa región perciben apenas 9 mil 451 pesos mensuales, cuando por ley y tabulador deberían estar recibiendo 13 mil 226 pesos.
“Muchos tienen antigüedad de hasta 20 años y siguen en condición de eventuales. El gobierno no ha respetado el contrato colectivo ni mucho menos la experiencia de quienes realmente hacen el trabajo pesado”, lamentó Martínez en la capital.
Puertas cerradas en la Secretaría
Además de la precariedad económica, los trabajadores denunciaron una falta total de apertura por parte de la titular de la dependencia, Adriana Marcela Hernández Campos.
Los puntos clave del conflicto:
- Audiencia negada: Desde el 20 de marzo solicitaron una reunión formal con la Secretaria, pero hasta este 21 de abril no han sido recibidos.
- IMSS-Bienestar: Los trabajadores aseguran que la promesa de basificación masiva con el nuevo modelo federal ha sido un espejismo; lejos de mejorar, su situación se ha agravado.
- Contraste de privilegios: Denuncian que mientras el personal de base goza de todas las prestaciones, los eventuales carecen de seguridad social y certeza jurídica pese a su antigüedad.
Sin huelgas, pero con exigencias claras
Aunque descartaron por el momento realizar manifestaciones o una huelga de brazos caídos para no afectar a la ciudadanía, los empleados advirtieron que no aceptarán ser ignorados por más tiempo.
“Ayer hubo un evento y nosotros no estamos para aplaudir ni para tomarnos fotos. Queremos diálogo y soluciones reales, no promesas de basificación que se arrastran desde 2018 y nunca llegan”, sentenció Martínez, quien urgió a las autoridades estatales a reconocer la dignidad de mil familias tamaulipecas que hoy subsisten con sueldos de miseria en este 2026.