El gobernador Américo Villarreal Anaya informó que el derrame de hidrocarburo que alcanzó el litoral tamaulipeco ha sido controlado gracias a un esfuerzo coordinado que incluyó un programa de empleo temporal, la instalación de contenedores especializados y el apoyo de la Marina Armada de México.
En total, se recolectó una tonelada con 300 kilos de material solidificado (chapopote). El mandatario explicó que la consistencia sólida de los residuos facilitó su retiro manual y disposición final, la cual se realiza actualmente en coordinación con Petróleos Mexicanos (Pemex).
Saldo blanco para la fauna marina
Pese a la presencia del material en la arena, el Ejecutivo estatal aseguró que no se registraron afectaciones a la vida silvestre. De hecho, destacó que el arribo del hidrocarburo coincidió con el inicio de la temporada de arribo de la tortuga lora en los campos de Aldama y Soto la Marina, proceso que se desarrolló sin contratiempos bajo estrictos protocolos ambientales.
Nueva amenaza: El sargazo llega al norte
Sin embargo, el gobernador lanzó una alerta sobre un fenómeno poco habitual en las costas de Tamaulipas: la aparición de sargazo, una macroalga más común en el Caribe mexicano pero que ha comenzado a recalar en las playas locales debido a factores climáticos y corrientes en el Atlántico.
“Comenzó a llegar también sargazo, lo que no es una condición habitual en nuestras playas. Obedece a factores climáticos y al crecimiento de estas manchas en el Atlántico”, explicó Villarreal Anaya en la capital.
El mandatario advirtió que se mantendrá una vigilancia permanente, ya que la acumulación masiva de esta alga podría convertirse en un problema tanto ambiental como turístico si no se atiende con rapidez.
Para concluir, aseguró que gracias a la labor de limpieza y la coordinación con los municipios costeros, las playas de Tamaulipas se reportan limpias y aptas para los visitantes en lo que resta de la temporada vacacional.