La diputada local Mercedes del Carmen Guillén Vicente urgió al Congreso del Estado a fortalecer los mecanismos de control sobre las universidades privadas en Tamaulipas, tras denunciar que diversas instituciones operan con una calidad educativa deficiente o, en casos extremos, han perdido su validez oficial.
La legisladora del PRI anunció que insistirá en la aprobación de una nueva Ley de Educación Superior, una iniciativa que presentó desde el año pasado y que permanece en la "congeladora" legislativa pese a las constantes quejas de alumnos y padres de familia.
El sacrificio de las familias vs. resultados
Guillén Vicente destacó que miles de familias en la capital y el resto del estado realizan esfuerzos económicos extraordinarios para cubrir colegiaturas, bajo la promesa de una formación profesional digna que muchas veces no se cumple.
“Resulta ser que siempre están muy por debajo de las escuelas públicas. Presenté esta iniciativa precisamente por la fama que desde hace tiempo se tiene respecto a la calidad de la educación que imparten”, señaló la diputada.
Carreras de alto riesgo: Medicina en la mira
Uno de los puntos más críticos señalados por la legisladora es la falta de infraestructura especializada en carreras técnicas y científicas. Cuestionó severamente cómo es posible que se autorice la operación de facultades de salud que carecen de lo más básico.
“¿Cómo es posible que haya una facultad de medicina sin ninguno de los instrumentos o las instalaciones que deben tener con respecto a esa carrera?”, cuestionó, subrayando que esto no solo es un fraude académico, sino un riesgo para la sociedad.
¿Qué busca la nueva Ley?
La propuesta de Guillén Vicente pretende que el Congreso establezca reglas más estrictas para las instituciones privadas, incluyendo:
- Supervisión rigurosa: Vigilancia constante de los planes de estudio por parte de las autoridades educativas.
- Infraestructura obligatoria: Requisitos mínimos de laboratorios y equipo técnico según la carrera ofrecida.
- Transparencia en el RVOE: Garantizar que los alumnos tengan certeza sobre la validez oficial de sus estudios antes de inscribirse.
Finalmente, la diputada reafirmó que seguirá presionando para que la ley sea dictaminada en comisiones, con el fin de frenar la proliferación de escuelas de baja calidad que lucran con las aspiraciones profesionales de los jóvenes tamaulipecos.