Con el objetivo de eliminar cualquier posibilidad de autogobierno y garantizar el orden absoluto, la Secretaría de Seguridad Pública de Tamaulipas (SSP) anunció un reforzamiento estratégico en el sistema penitenciario del estado. El titular de la dependencia, Carlos Arturo Pancardo Escudero, confirmó que se incrementará el número de cámaras de videovigilancia y el estado de fuerza de los custodios.
Estas acciones responden a las observaciones previas realizadas por la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), buscando que las prisiones tamaulipecas cumplan con estándares constitucionales y de seguridad internacional.
Control total y tecnología
Pancardo Escudero fue enfático al señalar que la modernización tecnológica es clave para mantener la disciplina en los centros de reclusión. El aumento en el monitoreo permitirá cubrir áreas que anteriormente carecían de supervisión constante.
"Estamos reforzando el sistema de videovigilancia para que no haya pie a que ninguna área al interior de los penales esté fuera de nuestro control. Se trata de que el Estado mantenga la rectoría absoluta", afirmó el secretario en la capital.
Ejes de la estrategia en los CEDES:
- Videovigilancia: Instalación de nuevos equipos para eliminar puntos ciegos.
- Reclutamiento: Campaña activa para fortalecer el cuerpo de custodios y mejorar la vigilancia presencial.
- Derechos Humanos: Asegurar que el control no vulnere la dignidad de los internos, cubriendo sus necesidades básicas según la norma.
- Prevención: Bloqueo de cualquier intento de formación de grupos de poder internos (autogobiernos).
Instituciones bajo la lupa
El titular de la SSP sostuvo que la seguridad actual en las cárceles de Tamaulipas se considera bajo control, pero que estas medidas preventivas son necesarias para alcanzar una operatividad óptima.
A través del reclutamiento de personal especializado y la inversión en sistemas de seguridad electrónica, el Gobierno del Estado busca transformar los centros de reclusión en espacios donde prevalezca la ley y se garantice una verdadera reinserción social, eliminando las prácticas delictivas que históricamente se gestaban desde el interior de las celdas en este 2026.