El Instituto de Previsión y Seguridad Social del Estado de Tamaulipas (IPSSET) enfrenta un reto de localización: 16 millones de pesos en créditos personales se encuentran en cartera vencida. Se trata de adeudos de ex trabajadores, principalmente de confianza y extraordinarios, que dejaron el servicio público antes de liquidar sus préstamos.
A pesar de la cifra millonaria, la secretaria de Administración, Luisa Eugenia Manautou Galván, aseguró que la estabilidad del instituto no está en riesgo. Estos "pendientes" representan apenas el 1.12% de una cartera de créditos vigentes que suma los mil 500 millones de pesos, manteniendo al fondo con finanzas sanas.
¿Quiénes son los deudores?
La funcionaria detalló que los casos corresponden a situaciones excepcionales donde el personal se retiró del Gobierno del Estado en diversas condiciones, dejando sus cuentas abiertas.
“Son casos donde se retiraron del servicio público y dejaron pendientes sus créditos; no es la generalidad. Estamos hablando de 16 millones sobre una cartera activa muy amplia; no ponemos en riesgo los recursos del Instituto”, aclaró Manautou Galván en la capital.
Blindaje: El fondo de garantía
Para evitar que estos "huecos" financieros afecten el sagrado fondo de pensiones de los burócratas tamaulipecos, el IPSSET opera con un esquema de protección automática:
- Descuento preventivo: A cada préstamo se le aplica una retención del 1.5% a sindicalizados y del 2.5% a personal de confianza.
- Uso del recurso: Este fondo acumulado es el que se utiliza para cubrir el saldo deudor cuando alguien deja de pagar definitivamente.
Ajustes en la entrega de créditos
Para prevenir que la cifra de 16 millones siga creciendo en este 2026, el IPSSET aplicó medidas más estrictas. Inicialmente, se limitaron los préstamos a trabajadores de confianza y extraordinarios debido a la falta de certeza sobre su permanencia en los puestos. Sin embargo, conforme ha avanzado la administración y se ha consolidado la plantilla, el acceso a estos créditos se ha ido ampliando nuevamente bajo una vigilancia más estrecha de los perfiles solicitantes.