El Instituto Tecnológico de Ciudad Victoria cumplió su segundo día bajo llave. El grupo de estudiantes que encabeza el movimiento de protesta reafirmó que no retirarán las cadenas ni los candados de los accesos hasta que se concrete la destitución de la directora, Deysi Álvarez Vergara, y se inicie una auditoría transparente a las finanzas del plantel.
Diego Orlando Pacheco Santiago, representante estudiantil, denunció que la jornada ha estado marcada por el hostigamiento. Según el líder del movimiento, los alumnos que mantienen la guardia nocturna han recibido amenazas, lo que les impidió descansar durante la madrugada para mantenerse alerta ante cualquier intento de desalojo o agresión.
Desmienten ilegalidad y acusan "trampas"
En respuesta a las declaraciones de la directora, quien calificó el movimiento como ilegal, Pacheco Santiago fue tajante: "Es totalmente falso. Estamos ejerciendo nuestro derecho como estudiantes ante el abandono de nuestra escuela".
El dirigente relató un intento de manipulación ocurrido ayer, cuando se programó un viaje escolar al puerto de Altamira. Según su testimonio, la dirección intentó usar el viaje para poner a los alumnos en contra de quienes mantienen el paro.
“Ella esperaba que yo no permitiera la salida del autobús para echarme encima a mis compañeros; pero permitimos el ingreso del chofer y la salida de la unidad para evitar conflictos. Incluso, el camión fue expuesto a vandalismo fuera del plantel para intentar culparnos a nosotros”, denunció Pacheco.
Estado actual del movimiento:
- Vigilancia: Alumnos mantienen guardias permanentes en los accesos.
- Seguridad: La Guardia Estatal redujo su presencia esta mañana, a pesar de que el apoyo fue solicitado originalmente por los estudiantes tras recibir amenazas personales.
- Postura: No habrá diálogo a puerta cerrada; exigen soluciones públicas al pliego petitorio.
Una institución paralizada
Con una matrícula de más de 2,600 alumnos, el Tec Victoria se encuentra en un limbo administrativo. Mientras la directora acusa acciones fuera de la ley, los estudiantes sostienen que la verdadera ilegalidad es el estado de los laboratorios y el destino incierto de los recursos institucionales. Por ahora, los candados siguen puestos y el semestre permanece en pausa en este abril de 2026.