La falta de lluvias en Tamaulipas no es un problema estacional, sino un fenómeno que se ha vuelto permanente. El secretario de Recursos Hidráulicos, Raúl Quiroga Álvarez, advirtió que el estado arrastra una crisis hídrica de 12 años, en la cual la mayoría de los ciclos han cerrado por debajo del promedio histórico de precipitaciones.
Durante una rueda de prensa en la capital, el funcionario detalló que la media anual de lluvia en la entidad es de 780 milímetros, una cifra que ha sido imposible de alcanzar en 10 de los últimos 12 años, generando un déficit acumulado que pone en jaque la administración del recurso.
Alberto y Barry: Los "respiros" que no bastaron
Quiroga Álvarez recordó que, si bien las tormentas tropicales Alberto (2024) y Barry (2025) trajeron alivio, sus beneficios fueron focalizados y momentáneos.
- Impacto Positivo: Gracias a estos fenómenos, la presa Vicente Guerrero logró una recuperación histórica, pasando de un crítico 7% a un 70% de su capacidad.
- El "Olvido" del Norte: El secretario lamentó que estas tormentas no aportaran agua a las presas internacionales La Amistad y Falcón, dejando a la zona norte en una situación de vulnerabilidad extrema.
- Retorno a la Realidad: "Pasó Alberto, pasó Barry, y volvimos a caer en sequía. Los meses siguientes han vuelto a registrar lluvias por debajo de lo normal", explicó.
Administración crítica del agua
Ante este escenario, el titular de la dependencia enfatizó que la administración del agua debe ser más fina y rigurosa que nunca. La acumulación de años "secos" complica la recuperación de los mantos acuíferos y el riego agrícola.
"La sequía no ha dejado de estar presente, salvo esos dos eventos que afortunadamente recuperaron nuestros vasos. Sin embargo, si no alcanzamos el promedio, estamos en una sequía importante", concluyó Quiroga Álvarez este 29 de abril de 2026.
La dependencia estatal mantiene el monitoreo constante de los niveles de almacenamiento, advirtiendo que, sin nuevos fenómenos meteorológicos de gran magnitud, el ahorro y el uso eficiente del agua son las únicas herramientas para garantizar el abasto en lo que resta del año.