La crisis interna en la Clínica del ISSSTE en esta capital se agudiza. Entre oficinas directivas cerradas y la ausencia de un titular, la base trabajadora cumplió una jornada más de labores "bajo protesta", lanzando un llamado urgente al director general del instituto a nivel nacional, Martí Batres Guadarrama.
A través de mantas y cartulinas colocadas en el acceso principal, los empleados denunciaron un clima laboral tóxico marcado por el abuso de poder, conductas hostiles hacia las mujeres y la presencia de presuntos "aviadores" que cobran sin cumplir con sus horarios.
Exigencias claras: No al regreso de Carlos Mendoza
Los manifestantes fueron enfáticos al rechazar el posible retorno del doctor Carlos Mendoza a la dirección del plantel. Entre sus demandas principales destacan:
- Fin al hostigamiento: Alto inmediato a conductas misóginas y maltrato al personal de enfermería.
- Cero "Compadrazgos": Detener la asignación de nombramientos por compromisos políticos o personales.
- Justicia Laboral: Que todo el personal, incluidos los señalados como "aviadores", se ponga a trabajar y cumpla su jornada.
“Somos héroes de la salud pidiendo ayuda. Nuestra dignidad no se debate ni es negociable; exigimos respeto a nuestros derechos”, se lee en las pancartas que tapizan la entrada de la clínica en la capital.
Atención al derechohabiente se mantiene
A pesar de la inconformidad y la falta de una autoridad formal en la dirección que tome posesión del cargo, los trabajadores aseguraron que la atención médica a los derechohabientes continúa de manera normal.
Sin embargo, advirtieron que la postura de protesta será permanente hasta que Batres Guadarrama intervenga para garantizar un "clima laboral estable" y seguro para todo el equipo de salud. "Somos trabajadores de la salud como usted, pedimos su intervención", concluyeron en su mensaje dirigido al funcionario federal.