El sector ganadero de México enfrenta una "emergencia nacional de sanidad animal" que requiere acciones inmediatas. El diputado federal José Braña Mojica advirtió que, a pesar de los esfuerzos actuales, la propagación del Gusano Barrenador sigue siendo una amenaza latente que exige la liberación urgente de un fondo extraordinario de 600 millones de pesos.
Como integrante de la Comisión de Ganadería en la Cámara de Diputados, Braña Mojica reveló que, hasta marzo de 2026, se han reportado 1,033 casos activos distribuidos en 19 estados del país.
El costo de la plaga: Fronteras cerradas y crisis local
La presencia del parásito no solo afecta la salud de los animales, sino que ha provocado un colapso comercial. El legislador por Tamaulipas subrayó que el cierre de la frontera con Estados Unidos ha impactado severamente la economía de la región.
“Le estamos dando seguimiento desde la Comisión de Ganadería; no hemos dejado de insistir sobre la urgencia de estos recursos. Nos súper urge el refuerzo de los 600 millones para frenar la propagación”, enfatizó Braña Mojica en la capital.
Auxilio para el pequeño ganadero
El secretario de la Comisión en San Lázaro destacó que los más afectados son los pequeños productores, quienes enfrentan una doble crisis:
- Movilización restringida: Es obligatorio tramitar certificados sanitarios estrictos para asegurar que el ganado no presente heridas o "gusaneras".
- Falta de solvencia: Muchos productores no cuentan con recursos para alimentar a sus animales ni para cubrir servicios veterinarios especializados ante la falta de subsidios.
Ante este panorama, el diputado adelantó que su propuesta incluye la asignación de apoyos directos para los pequeños ganaderos, con el fin de evitar que la actividad se vuelva insostenible ante los altos costos operativos y la imposibilidad de exportar.
Medidas obligatorias
Por disposición de la Comisión Nacional para la Atención del Gusano Barrenador, se recuerda a todos los productores que la movilización de ganado está sujeta a:
- Inspección física rigurosa de cada ejemplar.
- Tratamiento preventivo de heridas y desinfección.
- Certificación sanitaria oficial para cualquier traslado entre municipios o estados.
Braña Mojica concluyó señalando que, aunque el control del parásito registra avances tras más de un año del primer brote, la situación sigue siendo delicada y no permite relajamientos institucionales.