La cultura de la queja y la denuncia se ha convertido en el "muro de contención" más efectivo contra la corrupción en Tamaulipas. La titular de la Secretaría Anticorrupción y Buen Gobierno, Norma Angélica Pedraza Melo, destacó que el control ciudadano no solo inhibe las malas conductas, sino que ha posicionado al estado en los primeros lugares nacionales en transparencia.
Gracias a este mecanismo de supervisión, la entidad ha logrado un hito en la fiscalización: cero montos observados en el ejercicio del gasto federalizado. Esto significa que el dinero que la Federación envía a Tamaulipas se está aplicando con total apego a la ley, sin irregularidades detectadas por los órganos auditores.
Un sistema que nunca duerme
Pedraza Melo precisó que la plataforma de atención ciudadana opera las 24 horas, los siete días de la semana, permitiendo que cualquier inconformidad sea registrada e investigada de inmediato.
Durante el último periodo evaluado (2025), el sistema procesó un total de 292 quejas y denuncias, las cuales se distribuyen de la siguiente manera:
- Poder Ejecutivo Estatal: 241 casos (ámbito de competencia directa).
- Otros organismos: 51 casos (provenientes de municipios, poderes autónomos o legislativos, canalizados según corresponda).
“Es muy importante que el ciudadano conozca los ámbitos de competencia. Esta secretaría atiende directamente al Poder Ejecutivo, y hemos dado atención prioritaria a cada reporte para sentar las bases de una actuación pública ética”, subrayó la funcionaria en Ciudad Victoria.
Transparencia en el uso del dinero público
El uso de estas herramientas tecnológicas ha obligado a los servidores públicos, especialmente a los responsables de manejar recursos financieros, a ser más meticulosos y transparentes.
La secretaria resaltó que el objetivo no es solo sancionar, sino prevenir. Al saberse vigilados por una ciudadanía activa y un sistema automatizado, los funcionarios se ajustan con mayor rigor a las normas y lineamientos, lo que blinda el patrimonio de los tamaulipecos en este 2026.
Para la dependencia, cada denuncia es una oportunidad de mejora institucional, consolidando un modelo de Buen Gobierno que busca erradicar las viejas prácticas de opacidad en el centro del estado.