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El primer hospital de Ciudad Victoria: la historia médica de la capital tamaulipeca

Historia de la medicina en Ciudad Victoria: del Hospital Civil a la salud pública moderna

Por Alberto Rodriguez

1 de may., 2026 • 11:23

El primer hospital de Ciudad Victoria: la historia médica de la capital tamaulipeca

Foto: Hoy Victoria - Las noticias de Cd Victoria

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Antes de que existieran los grandes hospitales modernos, las clínicas particulares y las instituciones de seguridad social, la atención médica en Cd Victoria dependía de unos cuantos médicos visionarios, parteras con conocimiento de plantas curativas y un puñado de cirujanos militares con saberes rudimentarios. Las epidemias de fiebre amarilla diezmaban a la población, los partos se atendían en casa y cualquier intervención quirúrgica era un acto de fe.
 
Todo cambió en 1894. Ese año, el gobernador Alejandro Prieto inauguró el primer hospital formal de Ciudad Victoria, un proyecto que marcó un antes y un después en la salud pública de la capital tamaulipeca. A partir de ese momento, la ciudad inició un camino de más de 130 años hasta llegar al sistema de salud que conocemos hoy, con IMSS, ISSSTE, hospitales privados y especialistas en cada rama de la medicina.
 
Esta es la historia de cómo Cd Victoria pasó de tener un solo hospital pequeño a contar con un sistema médico completo. Una historia hecha de médicos legendarios, donaciones ciudadanas, epidemias, decisiones políticas y avances científicos que transformaron la vida de varias generaciones de victorenses.

1. El hospital pionero: 1894, manzana 29

 Según documenta el historiador Tomás Reséndez en su libro Fragmentos de una memoria. Aquellos años en Ciudad Victoria, Tamaulipas, el primer hospital formal de la capital se inauguró en 1894 en la manzana número 29, durante el gobierno de Alejandro Prieto. Su construcción fue posible gracias a importantes donaciones de victorenses prominentes, y el doctor Lino Villarreal Martínez fue designado como su primer director.
 
Entre los donantes destacó Manuel González hijo, dueño de la hacienda de Tamatán, quien aportó parte de los materiales para la edificación del nuevo nosocomio. Décadas después, en 1943, se realizó la remodelación del área de Distinción, y en 1944 el Club de Leones de Victoria contribuyó con una suma importante de dinero para una nueva ampliación, incluyendo la construcción del pabellón de maternidad. Junto con el dinero, donaron material de curación, cubrecamas, sábanas, fundas y medicinas.
 
Para 1900, Tamaulipas ya contaba con cinco hospitales distribuidos estratégicamente: Ciudad Victoria, Nuevo Laredo, Matamoros, Tampico y Tula. La capital había logrado en pocos años posicionarse como uno de los centros médicos más importantes del estado, una ventaja que mantendría durante todo el siglo XX.

2. Médicos que se formaban lejos de casa

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Durante todo el siglo XIX, Tamaulipas no contó con una institución superior que impartiera la carrera de medicina. Los aspirantes a médicos tenían que viajar a otros estados del país, e incluso al extranjero, para realizar sus estudios profesionales. Esta limitación marcó la formación médica del estado durante varias generaciones: los doctores que ejercieron en Tamaulipas habían estudiado en otras ciudades de México, en Estados Unidos o en Europa.
 
A inicios del siglo XIX hubo un intento de crear un proyecto educativo propio. En 1830 se planteó el Instituto Hidalguiano Tamaulipeco, cuya intención era formar abogados y médicos en suelo tamaulipeco. No se sabe con certeza si el proyecto llegó a operar formalmente, pero todo indica que probablemente quedó solo en papel y nunca se concretó.
 
A finales del siglo XIX, los futuros médicos victorenses cursaban estudios secundarios y preparatorios en los institutos literarios de Tamaulipas: el Instituto de San Juan en Matamoros y el Instituto del Estado en Cd Victoria. Estos planteles funcionaban como plataforma de preparación antes de partir a estudiar la carrera de medicina a otros lugares del país o del mundo.

3. Los médicos legendarios de Cd Victoria

 

Dr. Norberto Treviño Zapata

Entre los primeros médicos del hospital civil destaca el doctor Carlos Govea, recordado por dos hazañas que lo convirtieron en figura legendaria de la medicina tamaulipeca. La primera fue su participación en la primera intervención quirúrgica realizada en el nosocomio: una extirpación de tumor en la que, en lugar de utilizar cloroformo como era común en la época, se aplicó una inyección de cocaína en el canal medular. Fue la primera vez que este método se usó exitosamente en Tamaulipas. La segunda hazaña vino años después, cuando Govea realizó las primeras pruebas de rayos X en la región.
 
Otros médicos victorenses que marcaron época durante el siglo XX fueron Cipriano Guerra Espinoza, Felipe Pérez Garza, Raúl Manautou Margáin, Ramón Gómez Perales, Santiago Durham, Heleno Hernández, Margarito Sánchez G., Jesús Robles Flores y muchos otros que, aunque menos conocidos, fueron parte fundamental del sistema médico de la capital durante las décadas previas a las grandes instituciones modernas.
 
De todos ellos, José Macías Hernández destaca como una de las figuras más importantes de la medicina victorense en tiempos modernos. Su labor fue tan reconocida que, el 8 de octubre de 2004, el hospital civil de Ciudad Victoria fue rebautizado oficialmente con su nombre, en homenaje a su trayectoria. Hoy en día, miles de victorenses son atendidos cada año en el Hospital Civil Dr. José Macías Hernández, sin saber siempre quién fue el médico al que honra el nombre del edificio.
 

4. Cómo se atendía la salud antes del hospital

 Antes de 1894, la atención médica en Cd Victoria era completamente diferente a lo que conocemos hoy. La villa de Aguayo, fundada bajo las reformas borbónicas de la corona española como parte de la empresa colonizadora de José de Escandón a finales del siglo XVIII, no contaba con personal médico capacitado en su origen. Las cirugías y atención de heridas las realizaban militares con saberes rudimentarios sobre salud, aprendidos en campaña.
 
Los partos, en cambio, eran responsabilidad de las parteras locales, mujeres con conocimiento empírico de las propiedades curativas de las plantas y con experiencia transmitida de generación en generación. Eran consideradas médicas técnicas en su especialidad, y durante décadas fueron las únicas profesionales disponibles para atender el momento más vulnerable en la vida de cualquier familia: el nacimiento de un nuevo hijo. Hoy en día, si te interesa conocer las opciones de atención médica especializada en la capital, puedes consultar el directorio de ginecólogos en Cd Victoria que reúne a los especialistas que continúan ese legado.
 

5. Las epidemias de fiebre amarilla y los lazaretos

 Uno de los capítulos más dramáticos de la historia médica de Cd Victoria fueron las epidemias de fiebre amarilla que azotaron a la ciudad en 1898, 1901 y 1904. La población victorense fue diezmada por estos brotes, que dejaron decenas de muertes y obligaron a las autoridades a tomar medidas extraordinarias. Para enfrentar la contingencia, se levantaron lazaretos: instalaciones de aislamiento donde se atendía a los enfermos para evitar el contagio masivo.
 
Uno de estos lazaretos se estableció cerca del panteón del Cerro Morelos, y otro a las inmediaciones del Camino Real a Tula. De ambos solo se conoce su existencia a través de fuentes documentales, pues físicamente ya no existen. Sin embargo, fueron piezas clave para evitar que las epidemias se desbordaran completamente.
 
El brote de 1898 fue tan grave que el entonces gobernador Guadalupe Mainero, en funciones entre 1896 y 1901, solicitó asesoramiento federal directo. El presidente Porfirio Díaz envió al doctor y epidemiólogo Antonio Matienzo a Cd Victoria para atender el caso. Matienzo recomendó medidas sanitarias específicas que lograron reducir significativamente el impacto del brote, salvando la vida de muchos victorenses.

6. IMSS e ISSSTE: la salud institucional llega a la capital

 El siglo XX trajo consigo la transformación más grande en la salud pública mexicana: la creación de instituciones nacionales de seguridad social. El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) fue creado en 1944, durante el sexenio del presidente Manuel Ávila Camacho, cuando Magdaleno Aguilar gobernaba Tamaulipas. Su llegada a Cd Victoria significó que por primera vez, los trabajadores asalariados podían acceder a atención médica como derecho, no como privilegio.
 
Quince años después, en 1959, el presidente Adolfo López Mateos anunció al Congreso de la Unión la iniciativa de Ley que daría origen al Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). La ley fue aprobada y publicada en el Diario Oficial de la Federación el 30 de diciembre de 1959. En aquel momento, Tamaulipas era gobernado por Norberto Treviño Zapata, quien por su perfil profesional médico, apoyó decididamente la implementación del ISSSTE en la capital con recursos y equipo.
 
Con el IMSS y el ISSSTE plenamente establecidos, sumados al hospital civil heredado del siglo XIX y al crecimiento de hospitales y clínicas privadas, Cd Victoria consolidó un sistema de salud completo. Hoy en día, los victorenses pueden encontrar especialistas en cada rama de la medicina, desde cardiólogos hasta pediatras, sin tener que viajar a Monterrey o a Ciudad de México como obligadamente debían hacerlo nuestros bisabuelos.

De un hospital a un sistema de salud

 El hospital civil de Cd Victoria es mucho más que un edificio: es el monumento más importante de la historia asistencial de la capital. Lo que comenzó en 1894 como un pequeño nosocomio en la manzana 29, sostenido por donaciones ciudadanas y atendido por unos cuantos médicos formados en el extranjero, se transformó a lo largo de más de un siglo en un sistema de salud completo que atiende a cientos de miles de tamaulipecos cada año.
 
Detrás de cada nuevo edificio, cada equipo médico y cada especialidad agregada, hay nombres concretos: gobernadores que decidieron invertir en salud, médicos que innovaron con técnicas que parecían imposibles, parteras que mantuvieron viva la tradición, ciudadanos que donaron desde sus propios bolsillos, y miles de enfermeras, camilleros, trabajadoras sociales, laboratoristas, radiólogos y personal administrativo que sostienen el sistema día tras día.
 
¿Tu familia tiene una historia médica vinculada al Hospital Civil o a alguno de los médicos legendarios mencionados? ¿Recuerdas a algún doctor en Cd Victoria que dejó huella en tu familia o tu colonia? Compártenos su historia en los comentarios. Cada testimonio ayuda a preservar la memoria viva de la salud en nuestra capital.

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