La Auditoría Superior del Estado (ASE) puso en marcha mecanismos de salud mental y bienestar emocional dirigidos al personal encargado de los procesos de fiscalización de cuentas públicas. Esta iniciativa busca mitigar el impacto del estrés y mejorar el desempeño laboral ante las revisiones de alto impacto en el estado.
Desde 2025, la institución desarrolla cursos y talleres para reducir la fatiga administrativa y aumentar la motivación. El Auditor Superior, Francisco Noriega Orozco, señaló que las cargas emocionales afectan directamente la concentración y la salud general, lo que motivó la adopción de estas estrategias de prevención.
¿Cómo beneficia el bienestar al trabajo de fiscalización?
De acuerdo con datos institucionales, estas intervenciones pueden elevar la productividad hasta en un 31% y reducir errores técnicos en un 19%. Asimismo, se estima que los programas de bienestar laboral disminuyen en un 25% la tasa de absentismo, mejorando la retención de talento y el trabajo en equipo.
¿En qué consiste la capacitación del personal?
La ASE capacitó al 100% de su plantilla, integrada por más de 250 empleados, en reanimación cardiopulmonar y manejo de desfibrilador. Esta formación busca convertir a la dependencia en un espacio cardioprotegido, brindando herramientas para actuar oportunamente ante emergencias médicas dentro de la oficina.
Noriega Orozco precisó que el personal de la dependencia enfrenta "altos niveles de exigencia derivados de las tareas de revisión, fiscalización y cumplimiento administrativo". El funcionario destacó la importancia de que los trabajadores cuenten con conocimientos que refuercen la seguridad y el bienestar institucional.