El Servicio Universal de Salud existe en la ley, pero todavía no en la práctica
La promesa de poder atenderse en cualquier hospital público del país con una sola credencial seguirá siendo eso —una promesa— durante al menos un año más. El Servicio Universal de Salud, contemplado en los marcos legales federales, aún no es una realidad operativa y deberá esperar hasta principios de 2027 para entrar en vigor, reconoció Marggid Rodríguez Avendaño, coordinador estatal del IMSS Bienestar en Tamaulipas.
El funcionario fue directo al señalar que, pese a los decretos ya publicados, el esquema todavía vive sobre el papel. Su implementación, dijo, será paulatina y por etapas: el arranque formal está fijado para el 1 de enero de 2027, fecha a partir de la cual el modelo permitiría que un paciente reciba atención indistintamente en el IMSS, el IMSS Bienestar o el ISSSTE.
Credencialización al 60% en Tamaulipas
Mientras el sistema termina de armarse, el trabajo concreto en el estado se concentra en el empadronamiento. El IMSS Bienestar tiene como meta credencializar a 1 millón 582 mil personas en Tamaulipas, y hasta ahora el avance ronda poco más del 60 por ciento.
Rodríguez Avendaño matizó, sin embargo, que esa cifra no es estática. "Al haber movilidad laboral las cifras cambian. La primera etapa va a ser que haya registro y empadronamiento completo, y una vez que haya una organización, lineamientos y un programa definitivo, entonces ya va a haber un Sistema Universal de Salud", explicó.
Lo que sí funciona hoy: el intercambio entre sistemas
A falta del modelo universal completo, lo que ya opera en el estado es un esquema de apoyo mutuo entre las distintas instituciones de salud pública. El coordinador lo ilustró con un ejemplo regional: si la zona norte —Matamoros, por caso— cuenta con suficientes quirófanos, puede respaldar a otras regiones; y si en otro punto falta un equipo como un resonador magnético, la institución que sí lo tiene presta el servicio.
Ese intercambio de capacidades médicas y de infraestructura es, por ahora, el anticipo más visible de lo que pretende ser el sistema unificado.
El punto pendiente: cómo se pagará entre instituciones
El propio funcionario reconoció el principal nudo por resolver: todavía no existe un lineamiento que defina cómo se retribuirán entre sí las instituciones por la atención cruzada de pacientes. Hasta que ese mecanismo financiero quede establecido, insistió, no podrá hablarse de un Servicio Universal de Salud plenamente operativo.
Ese detalle, en apariencia técnico, es en realidad el corazón del modelo: sin reglas claras de compensación entre el IMSS, el IMSS Bienestar y el ISSSTE, la "universalidad" corre el riesgo de quedarse en la teoría.
Qué sigue
El calendario marca el 1 de enero de 2027 como fecha de arranque formal, pero el cumplimiento dependerá de dos condiciones que aún no se cierran: completar el empadronamiento del millón y medio de tamaulipecos previsto y, sobre todo, publicar los lineamientos de retribución entre instituciones. HoyVictoria dará seguimiento al avance de la credencialización en el estado y a la publicación de las reglas operativas que harán —o no— realidad la atención médica sin fronteras institucionales.