En la última década, Tamaulipas avanzó en materia de género y diversidad. Sin embargo, esos logros aún resultan insuficientes.
Así lo planteó Lucero Deosdady Martínez López. La diputada preside la Comisión de Igualdad de Género y Diversidad en el Congreso local.
Para la legisladora, queda mucho por hacer. El respeto hacia la comunidad LGBTIQ+ todavía no es una realidad plena en el estado.
"El respeto debe ser cotidiano"
La diputada lanzó su mensaje en el marco del mes del orgullo. Su idea central es que el respeto no debe limitarse a fechas señaladas.
Lo expresó de forma directa. El orgullo, dijo, se celebra siendo respetuosos de los derechos de la diversidad todos los días.
Aun así, reconoció que persisten los malos tratos. Muchas quejas de los colectivos nacen del desconocimiento de la ley.
La capacitación, una tarea pendiente
Para la legisladora, informar es parte de la solución. Por eso insistió en la importancia de seguir capacitando.
Su argumento fue claro y de fondo. "El desconocimiento de la ley no exime de su cumplimiento. Es importante seguir capacitando en lenguaje incluyente y no sexista", subrayó.
La meta es que el respeto no dependa de la buena voluntad. Debe sostenerse en el conocimiento de los derechos que ya existen.
Lo que sí se ha logrado en el estado
Martínez López reconoció que el camino recorrido es importante. Tamaulipas suma varios avances en derechos de la diversidad.
Entre los logros que enumeró destacan:
- El matrimonio igualitario.
- Las adopciones para parejas del mismo sexo.
- El reconocimiento social de la diversidad sexual.
- Mayor presencia de la comunidad en el espacio público.
Esos pasos, dijo, marcan una diferencia frente a la situación de hace una década.
Las personas trans, las más expuestas
Pese a los avances, un grupo sigue enfrentando rechazo. La diputada señaló que las personas trans aún son objeto de burlas y discriminación.
También apuntó un vacío de información. En Tamaulipas no existen observatorios que midan con precisión a la población de la diversidad sexual.
Por ahora, solo hay estimaciones. Según datos que citó del INEGI, alrededor del 5% de la población pertenece a la comunidad LGBT.
Reconocer no basta: hay que atender
Finalmente, la legisladora resumió su postura en una idea. El reconocimiento, por sí solo, se queda corto.
Hace falta un paso más, dijo. "No basta con reconocer la diversidad, hay que atenderla con respeto y sensibilidad", señaló.
Con ese mensaje, llamó a convertir los derechos en un trato digno cotidiano. Ese, planteó, es el verdadero reto que queda por delante.