La Fiscalía reconoció que aún quedan muchas órdenes de aprehensión en Tamaulipas sin cumplimentar. Así lo aceptó su titular, Eduardo Govea Orozco.
El fiscal matizó que el rezago se está atendiendo. "Lo que estamos haciendo es actualizar las bases de datos de mandamientos judiciales", explicó.
Conciliar cifras con el Poder Judicial
Govea Orozco aseguró que la dependencia da seguimiento puntual a esos registros. Además, sostuvo que sí ha habido avances, aunque el número de pendientes sigue siendo alto.
El punto central del trabajo es técnico. Se trata de hacer coincidir las cifras de dos instituciones que no siempre concuerdan.
"Lo que se está haciendo ahorita es precisamente conciliar el estatus estadístico tanto del Poder Judicial como de la Fiscalía para que coincidan esas cifras", detalló.
De dónde viene el señalamiento
El tema no surgió de la nada. La presidenta del Supremo Tribunal de Justicia, Tania Contreras López, había mencionado antes estos mandamientos pendientes.
Por eso, la Fiscalía revisa ahora cada caso. Según el fiscal, esos registros se tienen que analizar para clasificarlos de forma correcta.
No todas las órdenes son iguales
Govea Orozco aclaró que detrás de cada cifra hay situaciones distintas. No todos los mandamientos siguen activos.
El fiscal enumeró los escenarios posibles:
- Órdenes que siguen vigentes.
- Órdenes que ya deberían prescribir por el paso del tiempo.
- Órdenes que ya se ejecutaron, pero no se actualizaron en el registro.
"Algunos de ellos pueden ser mandamientos que están vigentes, otros que deban prescribirse, algunos ya ejecutados, pero en otro momento pudiéramos darles más detalles", dijo.
El objetivo: que ninguna orden quede en el olvido
Finalmente, el fiscal explicó el sentido de fondo del ejercicio. La meta es evitar que existan órdenes de aprehensión sin ejecutar que se pierdan entre los registros.
Dicho de otro modo, la depuración busca un padrón confiable. Solo así la autoridad sabrá con certeza a quién debe detener y qué casos siguen abiertos en Tamaulipas.